Los datos no son tuyos: la historia de Nico

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Seguro que hace unos cuantos meses, te llegaba un WhatsApp con la foto de Nico, que pedía ayuda para recorrer el mundo!

nico

nico y su historia

Concretamente, la historia de Nico es la demostración real de que, los datos, una vez en Internet, escapan a nuestro control, y las consecuencias son impredecibles, para lo bueno y lo malo.

El experimento de Nico

El experimento de Nico no es sino un magnífico ejercicio realizado por una profesora de un instituto de Madrid, de hasta que punto los datos generados por una sola persona dejan de estar controlados por ella, y cómo algo gracioso (en este caso) supone una espiral exponencial de compartir algo que nos llega y que por mucho que queramos, escapa de nuestro control.

Todo se inició desde un dibujo muy simple creado en una clase, una foto, fue reenviado a unos cuantos contactos, y la psicología de … uy, que gracioso, lo envio a otros contactos, hizo el resto, y terminó viralizado.

Más experimentos … que no lo son

El caso de Nico es solo un ejercicio educativo, pero hay otros episodios no tan didácticos e incluso con consecuencias civiles y penales. En nuestro país hay ejemplos casi cada semana de escándalos por videos sexuales que «no se envían», pero que acaban siendo virales, o una pequeña gracieta que termina no siendo tanto, tanto de gente famosa como anónima.

El ejercicio fue toda una demostración de la profesora hacia sus alumnos que una foto y un reenvio es suficiente para ver el recorrido fuera de tu control que tiene cualquier foto (o documento), captando la atención de los telediarios del país, por el magnífico ejercicio: objetivo conseguido del experimento!

El usuario, el eslabón más débil

Recuerdo esa frase, pronunciada múltiples veces cuando asistí a Qurtuba (evento de seguridad informática), donde siempre ponian destacaban cuan frágil es el ser humano para sucumbir ante lo desconocido. También, que acciones aparentemente inocuas tienen consecuencias, y en el caso de Nico, espero que haya servido para que muchos padres tomen conciencia de los peligros a los que se exponen sus hijos, y que las tecnologías son muy necesarias y muy útiles, si se utiliza para un buen fin (evidentemente, también puede usarse mal, o para no hacer el bien).

Mi consejo: cuiden su privacidad y la de los suyos, y no tendrán sorpresas! Y enseñen a sus hijos a usar correctamente las tecnologías!!

La red social, en la vida real

Hace unas semanas hablaba con un primo mio que es maestro sobre el tema de las redes sociales en los niños, y le hacía la siguiente similitud:

El simple hecho de subir una foto a una red social es exáctamente lo mismo que dejar esa foto física en la plaza del centro de tu pueblo o tu ciudad, y que cualquiera que la haya visto, cuando te vea por la calle, aunque tú no lo conozcas, te pare por la calle, y te diga: «Me gusta» (la foto), o «No me gusta».

¿No es un poco surrealista? Pues, es la realidad de lo que son las redes sociales en la vida real, con el agravante de que tu albúm es replicado en distintos puntos de la ciudad, o incluso de otras ciudades (copia de la información en distintos servidores), y ya no hay una sola copia del albúm, sino muchas: tu has dejado un album que ha sido replicado en infinidad de servidores, y si destruyes «tu» copia, quizás no puedas conseguir todas las copias que se han creado!!!

Respondete a ti mismo

Deberías responderte a ti mismo sobre las siguientes preguntas:

  • ¿Acaso pondrías un albúm de fotos en mitad de la calle a la vista de cualquier viandante?
  • ¿No crees que si te encuentras un album de fotos de un desconocido no es una acción cotilla? Imagínate que te ha gustado y ahora eres tú el que paras al del album para decirle «Me gusta».
  • ¿Si no lo haces en la vida real, porqué lo haces en tu vida digital?

Como extra, otra de las cosas de las redes sociales es que puedes conocer quien ha visto tu album en mitad del pueblo, y claro, todo el mundo te ha visto en esa foto ridícula haciendo el payaso en una boda, o de juerga con los amigos, …. y no eres dueño de esa información, y encima sabes quien te ha visto!

Las redes sociales no son malas, pero hay que aprender a utilizarlas correctamente, para el objetivo planteado, y por supuesto, ser SIEMPRE consciente de la repercusión que supone alimentarlo con tus datos, lo que expones y lo que muestras.

Happy coding!